Inma Puig

Reflexiones con Inma Puig

El día 4 de abril tuvimos la suerte de contar con Inma Puig en nuestro Agile BootCamp. Inma nos dio una master class sobre las emociones en el trabajo en equipo, resaltando qué necesitamos como personas, como animales sociales que somos. Como sucedió con la master class con el Coronel Alberto Ayora, se nos hace difícil e incluso nos planteamos si pudiera perder utilidad, resumir todo lo que sucedió en esa jornada, así que optamos por remarcar ideas, frases sueltas y opiniones que os puedan sugerir situaciones o incluso oportunidades de cambio en nuestro entorno laboral.

Sobre lo que vemos y lo que no vemos

Hay que tener en cuenta todas aquellas cosas que suceden en los equipos de trabajo pero no se ven.

Hay estudios que demuestran que el 50% de las cosas que suceden no se ven, no se hablan y no se pueden cambiar.

Vamos a pensar juntos.

¿Para qué sirve pensar? Pensar sirve para entender. Entender sirve para ver. Sólo podemos ver lo que somos capaces de entender.

¿Qué tienen que ver las personas con las montañas? Hay dos caminos, uno largo y fácil y otro difícil y corto.

Hemos de escuchar el doble de lo que hablamos.

Con un oído hemos de escuchar lo que nos dicen y con el otro lo que no nos dicen.

No siempre podemos conseguir los resultados que queremos, hay factores que no dependen de nosotros.

Las cosas no suceden por casualidad sino por causalidad. A la causalidad se llega por observación.

En la medicina y el deporte, por ejemplo, pasan cosas que no se entienden con la lógica de la medicina o el deporte.

Bienvenida la simplicidad. No hay acción simple, todas las acciones tienen un resultado.

Sobre cuidar a las personas

La palabra cuidar es una palabra muy peculiar: Si cuidas a una persona tienes una persona cuidada, si no tienes una persona deteriorada.

Cuidar a las personas es la mejor inversión que se puede hacer.

Todos tenemos corporativismo inconsciente colectivo cuando formamos parte de un colectivo.

Si se persiguen resultados hay que cuidar a las personas, porque los resultados sólo llegan a través de las personas.

A veces lo que cuesta más es hacer bien tu trabajo.

El ser humano, una vez tiene las necesidades cubiertas, prefiere sentirse querido que pagado. 

 Los Alumnos del Kairos DS Agile Bootcamp con Inma Puig.

Sobre nosotros como personas y como realizadores de acciones

El ser humano nace con una dependencia absoluta, transita por la vida con una independencia relativa y en la vejez vuelve a la dependencia.

«Yo de esto paso» realmente significa «cuánto me está doliendo esto y no quiero pensar en ello».

De pequeños ya elaboramos la teoría de la autosuficiencia.

Por nosotros mismos no podemos alimentarnos desde el punto de vista emocional.

Más importante que saber lo que hay que hacer es saber lo que no hay que hacer.

Iatrogenia: Cuando queriendo hacer  algo para ayudar, perjudico.

Dejemos la buena voluntad para las buenas obras, no para resolver algo.

Hay que evitar las heridas narcisistas. Hay que evitar el agravio comparativo.

No hay que humillar, no hay que ridiculizar, no hay que no dar ayuda, no hay que no dar reconocimiento. No hay que dar a la gente tareas que no sean capaces de hacer.

El agravio comparativo es el cáncer. Los niños no disimulan, pero los adultos sí.

Nos pasamos el día interpretando al otro.

Sobre los conflictos

La manifestación de un conflicto es sólo el deseo de equilibrar una situación que se ha desequilibrado.

El ser humano es egoísta por naturaleza.

El conflicto no es algo que aparezca de repente. Se va gestando.

Del conflicto se puede aprovechar todo.

Lo que sucede a un equipo exitoso es lo mismo que le pasa a uno que no lo es, sólo que resuelve los conflictos a medida que aparecen.

Cuando las circunstancias son adversas cuesta mucho más pensar.

Cuando uno quiere salvar a alguien que se lo lleva el río es bueno que tenga un pie fuera. O mejor los dos.

Sobre el reconocimiento

Cuidar quiere decir también reconocer.

Somos adictos al reconocimiento. Todo lo hacemos por reconocimiento. Tenemos mono de reconocimiento.

Lo más llamativo de todo es lo rancios y tacaños que somos con el reconocimiento.

El ser humano tiende a hacer lo que le han hecho.

El reconocimiento ha de ser auténtico.

El reconocimiento es un arte. No hay una receta.

Sobre los límites

 

Sobre el éxito

Cuidar es también poner límites.

Necesitamos que nos pongan límites.

Que nos pongan límites es el mejor ansiolítico, y además gratis, que nos puedan dar.

No poner límites lleva al caos.

Sólo se ponen límites a los que importan.

Sobre nuestros talentos

En los equipos efectivos, todos tienen talento.

Todos tenemos un contratalento que boicotea nuestro talento.

Los responsables de equipo han de encontrar el equilibrio entre el talento y el contratalento.

Podemos hacer algo muy bien o algo muy mal, ¿de qué dependerá? De la mirada del otro.

Por agradecimiento hacemos lo que sea.

¿Estamos condicionados por los demás? Es cierto que la mirada del otro nos condiciona, pero somos nosotros los que podemos escoger.

Sobre el futuro y la innovación

Una persona con futuro es la que no tiene cortada la creatividad.

El futuro no tiene nada que ver con el tiempo.

El futuro es transformar una cosa en otra, desde el respeto.

La innovación es lo que convierte el presente en el futuro.

Nos preparan más para el fracaso que para el éxito.

«Espero que este éxito no te haya dañado demasiado».

El éxito daña. Las personas con éxito han de aprender a convivir con las envidias de los demás.

En los equipos que tienen éxito también hay el síndrome del tanto por ciento. ¿Qué tanto por ciento del éxito es mío?

Todos tenemos tendencia a distorsionar la realidad.

Conseguimos éxito porque vamos haciendo cambios. Pero cuando tenemos éxito ya no hacemos cambios, ¿por qué?

Según la física, el roce no hace el cariño, hace calor o agujeros.

Cuando hay que hacer un cambio hay que hacerlo bien.

El éxito tiene un efecto anestésico. El éxito no es una situación fácil para hacer cambios.

Inma Puig (izq) y Manu Martín (drch) sobre el escenario, durante la masterclass de la Psicologa.

Para finalizar

En los equipos efectivos, todos tienen talento.

Todos tenemos un contratalento que boicotea nuestro talento.

Los responsables de equipo han de encontrar el equilibrio entre el talento y el contratalento.

Podemos hacer algo muy bien o algo muy mal, ¿de qué dependerá? De la mirada del otro.

Por agradecimiento hacemos lo que sea.

¿Estamos condicionados por los demás? Es cierto que la mirada del otro nos condiciona, pero somos nosotros los que podemos escoger.

Vamos a ser todos, en más ocasiones, más seguidores que líderes.

¿Os resuena alguna frase? Realmente no hay nada en este artículo que no supiéramos ya. No obstante, leer los pensamientos y visualizarnos, quizás nos provoque un clic y nos ayude a ver alguna situación de otra manera.

Seguimos adelante en esta primera edición del #KairosAgileBootCamp. ¿nos acompañas?.